Cuando se saca un pasaje para viajar en la empresa Coata Córdoba se lo hace sabiendo que el viaje será una superación constante de obstáculos.
Y no es que uno sea masoquista y elija subir a una colectivo sin saber si llegará a destino, lo que sucede es que esa “empresa” es la única opción. Se la puede llamar “el monopolio de las rutas del interior de Córdoba”. Lo que no deja de resultar un poco extraño.

El domingo 26 de diciembre a las 21.00 horas salió un Coata -que venía desde Jovita hacia la ciudad de Córdoba- de la terminal de La Carlota. A los 6 minutos, el coche se rompió en el Cruce (a 3 km de la terminal de La Carlota). La mitad de los pasajeros estaban afuera y sólo, como de costumbre, restaba esperar unas horas…

El motivo se debió a que se rompió el embrague y estaban esperando el auxilio. Mientras tanto, unos de los asistentes de FM Estrella que se encontraba en el lugar, sugirió la idea de que busquen a otro refuerzo estaba en la terminal, por lo que, el conductor del colectivo averiado, reaccionó ante el pedido y se dirigió a la terminal en busca del otro coche. Alrededor de las 3 de la mañana llegó a Córdoba, cuando en realidad debía llegar a la 1 de mañana.

Uno de los conductores expresó a FM Estrella: “estamos cansados de las quejas de los pasajeros. La culpa recae en nosotros y, acá, lo que está faltando es mantenimiento.  Los coches llegan y salen sin mantenimiento, nadie se fija si los frenos o las cubiertas están bien. Sólo se les carga gasoil y se los lava un poco para que salgan, más o menos, limpios y, así­, salimos”. Además, agregó: “Este coche era de Chevallier y ahora pasó a la Coata… hay coches que ni sabemos cómo están y salimos en estas condiciones, mientras tanto es importante que ustedes sigan insistiendo”…

Ni hablar de la cantidad de veces que se viaja como animales: ya sin asientos, con el pasillo repleto de gente, con un calor sofocante, rogando que los neumáticos no estallen, que nadie se desmaye en el camino. Ahora llegó el verano y cada situación similar va a parecer una “aventura” de mal gusto. Y esto por sólo nombrar algunas de las lamentables condiciones que se pueden ver arriba del colectivo.
Es posible pensar que la empresa no puede mejorar su servicio porque no tiene ganancias.
Pero resulta increíble. ¿Cómo puede ser?…si no tiene competencia (en la mayoría de los tramos) y es una de las empresas que más rutas recorre del interior cordobés y, además,  el pasaje no es económico. El aumento del pasaje se vuelve una costumbre y no tiene efectos sobre la mejora del servicio.
Surge una pregunta ya trillada pero igualmente, muy necesaria. ¿Tendremos que esperar a que pase algún accidente con graves consecuencias para que la empresa mejore sus servicios? ¿qué hace falta para que tengamos un viaje digno? ¿qué pasa si un colectivo de Coata Córdoba chocara una de las tantas veces que viaja desbordado de gente parada? ¿cuántas irregularidades se destaparían a raíz de esto? ¿con qué criterios se dan las habilitaciones para que estos colectivos
transiten las rutas? ¿el ERSEP que hace?.
¿El “Ente Regulador de Servicios Públicos” no es más que un rótulo?.

Estos son ejemplos de eso que se suele llamar “la argentinidad al palo”. Ojalá los pasajeros hagamos escuchar nuestros reclamos y Coata Córdoba dé el servicio que merecemos, el ERSEP no sea sólo un rótulo…para que esa “argentinidad” no nos dé con un palo.

One Comment

  • Ramiro dice:

    me parece muy real la nota. tienen que hacer algo con el coata, tengo las mil y una experiencias para contar. es una verguenza q nadoe haga nada…

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