Como ya hemos manifestado, hace varios meses, se indicó que un altísimo porcentaje, el 80%, de los motociclistas circulaba con casco por las calles céntricas de nuestra ciudad. (Ver Nota: “Uso obligatorio del casco: excelentes resultados”). Esto habló de la aceptación que tuvo la medida tomada por el municipio (“Por vos, por los que querés y por los que te quieren: Si te subís a la moto, cuidate la cabeza”) y que fue acompañada por el Estado y los Inspectores. Actualmente, se ha verificado que ese 80%, ahora, circula SIN CASCO.  

La normativa sancionada en el 2010 por el Concejo Deliberante estableció la obligatoriedad del casco y esta medida seguirá vigente, así se indicó desde la Secretaría de Gobierno. Debido a que hoy esta ley no se respeta ni cumple, los inspectores instauraron actas de oficio que serán remitidas al juez de faltas, Juan López, quien se encargará de actuar al respecto. La decisión, sin dudas, se debe a que ya no alcanzan los controles de los interventores: los conductores se escapan y no se sabe cómo actuar frente a estas huidas.  

Ante el panorama antes expuesto, FM Estrella se conectó con el jefe de inspectores, Norberto Ochoa, para conocer su perspectiva y si, en realidad, se puede hablar de una “fracaso” en la normativa expuesta desde el año pasado.

Se recurrió a una “política más firme”

 El interventor principal refirió: “Hay problemas que afectan a una comunidad que se tienen que tomar muy enserio, con una política muy firme. Para poder continuar y reafirmar con esta normativa que exige el uso del casco en motociclistas y lograr los resultados esperados, se necesitan más acciones de las que hemos venido implementando”.

Informó que: “en el mes de enero hemos hecho 250 actas de infracción a motociclistas por el no uso del casco. Se trabajó intensamente al ver cómo la gente dispara con la moto y no le hace caso al llamado del inspector: éste le toca el silbato al conductor que circula sin el protector y le levanta la mano para que se detenga. Cuando, ante esto, el motociclista no responde, se hace un acta con todos los requisitos que necesita un acta de infracción y se expone la causa de la infracción (fuga, sin casco…). Estas actas ingresan en el Juzgado de Faltas para que, desde este lugar, se citen a estos infractores para sancionarlos”.

 Cansados de situaciones que no tienen por qué suceder

 Ochoa reafirmó que “hay inspectores que han sido golpeados, insultados, manoseados y esto ha quedado en el olvido, por eso, tomamos la medida de hacer actas. No podemos perseguir, ni detener, ni siquiera con la policía: nos dicen que hablamos y tratamos mal… bueno, ahora, están las actas de infracción (con registro de patente…toda la identificación de la persona que conduce la moto).

Todavía resta esperar que el juez de faltas cite a toda esa gente. Mientras tanto, nosotros seguimos secuestrando motos. Esto se trata de un problema de conciencia. Nosotros, desde la parte tránsito, hacemos todo lo posible.

Una de las cosas más graves es la falta de respeto a las autoridades, a la policía, a los inspectores… Al ciudadano carlotense no le interesa su vida ni tampoco la de las otras personas, por eso, no usan el casco, por eso, es un problema de conciencia”, enfatizó el inspector.

“Nuestra intención, actualmente, es juntarnos para determinar estrategias que sirvan para salvar las vidas de las personas que transitan por nuestra ciudad”, finalizó Norberto Ochoa.

De esta manera, estamos ante la presencia de un incumplimiento de una normativa que ha sido debatida y aprobada en el año 2010 y que tuvo dos extremos: un cumplimiento total de la misma en los principios de la ordenanza y un incumplimiento altísimo unos pocos meses después del dictado del precepto. ¿Por qué en nuestra ciudad todo tiene “su moda”, todo perdura tan sólo un “tiempito”? ¿Qué medidas se necesitan para revertir la situación actual del tránsito? ¿Medidas políticas?

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