Homenaje en el dia de la patria.

By 24 mayo, 2009Blogs

Pienso que muchos no conocieron a este hombre, quienes lo conocimos podemos decir que fue un verdadero Patriota.Su amor a la Patria, a La Iglesia y a La Santísima Virgen guiaron su obra. Su nacionalismo, bien entendido, es contagioso y su humildad un ejemplo.
Los invito a que lean el homenaje.
Alguien dijo con respecto a su muerte» se fue el último de los mohicanos».
por Walter VIVA LA IGLESIA Y VIVA LA PATRIA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Carmela.

Walter Beveraggi Allende, fue un Señor en todo el sentido de la expresión.
De carácter apasionado y entusiasta, de presencia imponente, sagaz en sus argumentaciones estudiadas, incansable expositor de lo que llamaba la Verdad presente en el quehacer diario, intentaba en todo momento enseñar a pensar en sentido Patriótico a quienes estuvieran dispuestos a conversar de las cosas importantes de la vida, que eran para él: Dios, la Santísima Virgen María, y la Patria, que junto a su Familia, constituían sus mas grandes amores, la razón de ser de su existencia, siempre presentes y en la relación de jerarquía expresada, por eso, pudo afirmar con certeza en innumerables ocasiones, que no puede haber Familia plenamente realizándose y feliz, sin Patria Restaurada en sus Tradiciones Fundacionales, y sin el Bien Común Nacional instaurado como el principio rector del quehacer polí­tico de Argentina, en su Pueblo y en sus Gobernantes.
Abogado de profesión, recibido en la UBA en 1.943, se especializó en Economía y Economía Polí­tica, obteniendo el título de Master y Doctor en Economía en los EEUU, donde fue Profesor en la Universidad de Boston. Titular de Cátedra de Economía Polí­tica en la Facultad de Derecho de la UBA, y Profesor de varias especialidades en la Facultad de Ciencias Económicas de Rosario de Santa Fé y la UBA.
Comprendió desde muy temprana edad, que así­ como el Alma es parte indisoluble de la persona junto al Cuerpo, de la misma manera su profesión y la vida académica, debían acompañar y fortalecer al quehacer polí­tico, enriqueciéndolo.
Movido por su inclaudicable fidelidad a la Iglesia Verdadera, desde temprana edad se inició en los movimientos polí­ticos patrióticos y nacionalistas de Argentina, acompañando a quienes enfocaron en la Doctrina Social de la Iglesia y en las Tradiciones Fundacionales Hispanoamericanas de Argentina, los pasos de una auténtica polí­tica nacionalista.
Viajero incansable, llevó su prédica a todos los rincones de Argentina, por eso, cuando hablaba de planes de desarrollo, sustentaba sus ideas en un conocimiento cabal de las necesidades reales, como fruto de la experiencia personal adquirida durante años, en tantos viajes.
Escribió innumerables artículos en medios nacionales e internacionales, y sus obras escritas dan cuenta de una vida dedicada a pleno en la defensa de la Patria, y de las Patrias, como el gustaba decir, pues consideraba, no sin razón, que sacada del medio de las vidas de las Naciones la constante conspiración del sionismo internacional, los Pueblos podrían dedicarse a trabajar con afán en la búsqueda de sus mas elevados objetivos nacionales.
Sus obras más significativas son: El ocaso del Patrón Oro; Manual de Economía Polí­tica; Argentina, 1946-1978: Cómo se destroza una economía; El dilema económico de la Revolución (Estudio crítico del Plan Prebisch); El Dogma Nacionalista; El vaciamiento económico de Argentina, orquestado por Martínez de Hoz; Del yugo sionista a la Argentina posible; Epitafio para la viveza argentina; Teórica Cualitativa de la Moneda. Esta última fue traducida a varios idiomas.
Jamás le importaron las diferencias sociales, por eso nunca fueron freno a su expresión mas acabada del Amor al Prójimo, de ahí su constante ocupación y preocupación por lograr el Bien Común Nacional, única posibilidad de una expresión polí­tica de Unidad Nacional en plena integridad histórica, polí­tica, cultural, y social, puesto que entendí­a que este era el fruto directo del respeto a la Caridad Social y a la Justicia Social, antes incluso de la aparición en escena de Perón.
Reconocida es su militancia en el Partido Laborista, del cual fuera Vicepresidente, acompañando a Cipriano Reyes, el líder sindical mas destacado de la década de los años 40, de quien decía, fue el más importante organizador y movilizador del 17 de Octubre, mientras Perón estaba detenido.
Crítico acérrimo de Perón, y de la banda de aduladores que lo rodeaban, por entender que desperdició la oportunidad histórica sin par de emitir el certificado de defunción del sistema de representación liberal de partidos polí­ticos, la herramienta maestra de sometimiento implantada por los intereses antinacionales que representaban al régimen de dependencia gobernante desde la derrota nacional en Caseros, se plegó a la línea de resistencia que junto a Reyes, Mercante, Scalabrini Ortiz, Rodolfo y Julio Irazusta, el Padre Julio Meinvielle, Marcial González, Ernesto Palacio, el Padre Farías, entre otros, intentaron frenar el avance de quienes medraban en base a la oportunidad perdida.
Sostuvo que por este grave error, de neto carácter ideológico y por tanto estratégico, las acciones de la polí­tica partidocrática habrían de profundizar los daños morales en vez de corregirlos, arrastrando por ello a una igual y hasta quizás mayor corrupción que la puesta de manifiesto por radicales y conservadores, pues el sistema liberal por ser intrínsecamente perverso, al igual que el marxismo, es un mecanismo dialéctico disolvente del orden social.
Denunció que por esta causa, sería el interés de partido lo único importante para el gobierno, y que daría como frutos: el manejo digitado de favores; se despoblarían los sectores productivos por la puja salarial entre campo, industria y ciudad; se incrementarían los precios en general por desconocer el verdadero mecanismo económico al incrementarse las tazas de interés, impuestos y servicios; por el mal manejo de las herramientas crediticias y monetarias al instrumentarlas como herramientas de premios y castigos, sobrevendrían escasez y retracción, facilitándose de esta manera la sumatoria y multiplicidad de efectos lógicos, culminando por consecuencia en una crisis de tales proporciones que habría de significar la caída del régimen injusto.
Prisión y destierro fueron las monedas de pago por su fidelidad a la Patria Verdadera.
Pero estas críticas a la polí­tica de Perón, se fueron transformando posteriormente en las críticas constantes que emprendiera contra los diferentes gobiernos sin excepción alguna, hasta su muerte: Revolución Libertadora, Frondizi, Guido, Illia, Onganía, Levingston, Lanusse, Cámpora, segundo gobierno de Perón, Isabel de Perón, El Proceso , Alfonsín y Menem.
Sostuvo que por la similitud básica de las polí­ticas de estos gobiernos, que cada uno de ellos, constituían etapas o pasos necesarios de un proceso sistemático, donde el resultado final daba siempre la destrucción de Argentina, como si existiera una mano que promovía la continuidad de los errores cometidos, mas la aparición y suma de nuevos.
Esta mano oscura o poder invisible, que no son pocos los que nunca quisieron ni quieren verla, fue dura y constantemente atacada por Walter durante toda su vida, y en su lucha sin imposibles, suma a un Patriota cabal, al Secretario General de le CGT José Ignacio Rucci, y ambos denuncian públicamente la existencia de un plan de disolución nacional y cercenamiento de territorio argentino denominado el Plan Andinia, que definido y ejecutado por el sionismo internacional, contaba para su ejecución, y cuenta hoy mas que nunca, con las complicidades de los gobiernos de Israel, Inglaterra, EEUU, los intereses sinárquicos y la masonería.
Jamás dudó en sostener la acusación de que fueron estos poderes los que decidieron el asesinato de Rucci, pues significó la eliminación de la última oportunidad mas seria que hubo, de enfrentar con éxito al enemigo real de Argentina, el sionismo, que es el que coordina los demás intereses antinacionales.
Criticado por el enemigo como era de suponerse, por lo cual se alegraba y decía: ladran, es señal que cabalgamos, le dolía mucho sin embargo, hasta el silencio y la cabeza gacha, la indolencia, la mendacidad, la traición, las actitudes ladinas y taimadas, y la chismografía, de quienes se decían sus amigos y seguidores.
Siempre reclamaba el tener, soñar y creer en los Ideales más altos, por que sostenía que cuanto más se elevara el espíritu de cada argentino, mayores posibilidades habría de poder cumplirse el Ideal Común de una Patria Restaurada.
No dejaba de pedir y reclamar un mayor compromiso en el accionar revolucionario nacionalista, tanto a civiles como a militares. A estos, nunca se cansó de repetirles que habrían de perderse todas las pocas esperanzas que quedaban después del asesinato de Rucci, si no eran capaces de desplazar a los comandantes liberales y masones de las conducciones de las Fuerzas Armadas, y que de seguirse en esa inercia abonada por falta de coraje y compromiso serio, vendría el dí­a en el cual serían destruidas por completo las Fuerzas Armadas, y reducidas a una mera expresión folklórica, útil sólo para los desfiles y acontecimientos sociales.
Los sucesos acontecidos hasta el presente de la redacción de esta breve reseña, Enero del 2.009, le han dado completamente la razón.
No quiso Dios Nuestro Señor que Walter viviera las circunstancias actuales, y por eso lo llevó allá Arriba, en lo Alto, donde moran las Categorías del Espíritu.
Con su muerte, Dios sumó un Lucero en el Cielo, y nosotros un Soldado Ejemplar en la Causa de la Patria.
Agradecemos a Dios haya sido Walter Beveraggi Allende nuestro Amigo, Camarada y Guía.
Walter fue uno de los Grandes Capitanes de la Patria.
Esperanzados rezamos y suplicamos a Dios Nuestro Señor y a la Santísima Virgen María, que no haya sido el último.
Que Dios perdone a sus enemigos, detractores, murmuradores y difamadores.
Nosotros no nos olvidamos de ellos.
Agradecemos la colaboración de Sara Beveraggi de la Rua de Heguy, Walter Beveraggi de la Rua,

One Comment

  • Rodolfo dice:

    Leí el articulo com mi esposa, recordamos a los Beveraggi.Especialmente a Walter, tenían en la vieja esquina de Bohler una veterinaria que se llamaba «El Fortín».Cuando uno habla de Walter Beveraggi Allende lo relaciona con su patriotismo.Ejemplo digno de imitar, un adelantado a su epoca,su simplicidad, sabiendo que era un erudito.recuerdo una anécdota muy conocida sobre él en el diario LA NACIÓN, siendo asesor del gobierno en economía, recibía un sueldo, y fue conocida su frase»ME NOMBRARON ASESOR, JAMÁS ME LLAMARON, POR LO TANTO QUE SUELDO ME ESTAN PAGANDO??» Y SE FUE SIN COBRAR UN PESO.Este era Walter, así derecho con todo.No habrá ahora alguien que lo quiera imitar???.
    GRACIAS POR ESTE ARTÍCULO.

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