El movimiento de los estudiantes y el regreso del BEG se dan en medio de una deuda que la Provincia mantiene con las empresas y que se comprometió a saldar en la jornada de hoy. Son $ 70 millones

Hoy volverá a ser un nuevo Día D para el sistema de transporte, y posiblemente no sea el último. Es que las empresas esperan que luego de la reunión del viernes pasado, el gobierno provincial cumpla con el desembolso de 70 millones de pesos que les adeuda por los boletos sociales, como el de estudiantes, adultos mayores y obreros. Pero la discusión central está enfocada en los dos primeros por el volumen que mueve cada uno de esos programas. De hecho, además, hoy es un día especialmente relevante porque marca el regreso a clases de las primarias y secundarias de toda la provincia, lo que implica una nueva etapa del Boleto Educativo Gratuito.

Las empresas nucleadas en Fetap pidieron la cancelación de esos fondos, además de otros recursos correspondientes a subsidios, por otros 80 millones. El planteo fue que de no tener al menos un cronograma de pago de todo, cortarían desde hoy el beneficio de los boletos sociales. La Provincia se comprometió en dos partes: por un lado a cancelar la deuda de 70 millones del BEG; mientras que antes del cuarto día hábil de agosto depositarían los otros 80 millones.

La situación no es nueva, aunque sí llegó a su punto de máxima tensión en las últimas semanas cuando las empresas comenzaron a expresar que atravesaban una coyuntura por demás compleja debido al recorte de subsidios nacionales en combinación con una caída importante de la cantidad de pasajeros como consecuencia de la crisis económica. Ese combo, junto al alza de los costos, fue determinante para que 8 empresas de la provincia comenzaran a tener severas dificultades financieras: dos fueron a concurso y otras seis hicieron una presentación preventiva de crisis en el Ministerio de Trabajo. Allí están alcanzadas especialmente las interurbanas provinciales no metropolitanas, que son las que se quedaron sin recursos estatales.

En enero, como se recordará, la Nación dejó de enviar los subsidios a las empresas de transporte en una política de ajuste que implicó, por ejemplo, que los colectivos pasaran de pagar 11,45 pesos el litro de gasoil, a 43 pesos en un puñado de meses. Del mismo modo, las paritarias y los repuestos para las unidades también son ítems centrales en esa estructura de costos que creció por encima de los ingresos y rompió las ecuaciones. Pero las empresas advirtieron también por otro escenario que se irá haciendo notorio con el correr del tiempo: la dificultad que tienen para el recambio de unidades. Esto es una obligación que las empresas asumen en base a las concesiones que van recibiendo tanto de la Provincia como de los municipios. La antigüedad de cada flota no puede superar, por lo general, los 10 años. Eso obliga a tener un esquema de recambio de unidades perfectamente delineado, y cualquier traspié lleva a las concesionarias a incumplir sus compromisos.

De acuerdo a la información del sistema provincial, las empresas en su conjunto renovaron sólo la mitad de las unidades que tenían como obligación en 2018, mientras que este año el recambio fue nulo. Eso implica que en estos dos años hubo un envejecimiento de la flota de colectivos de Córdoba que en algún momento deberá ser revertido.

Lo cierto es que de aquel recorte que la Nación realizó, la Provincia asumió una parte y es lo que las empresas reclaman ahora, además de la deuda por los boletos sociales. Desde la Fetap anticiparon: “No podemos continuar así porque la situación es muy crítica y la deuda se hizo muy grande. Además, por otro lado, tenemos nuestros compromisos con los trabajadores”, sintetizaron.

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