La disidencia de dos concejales del bloque oficialista y dos aliados obligó a los ediles mestristas a devolver a comisión, sin fecha de tratamiento, el proyecto de marco regulatorio para taxis y remises que entre otras medidas cerraba la chance de ingreso de aplicaciones como EasyTaxi y Uber.

«Está claro que no logramos generar los acuerdos internos», reconoció Lucas Balián, presidente del bloque Juntos por Córdoba, a pesar de un tratamiento de más de un año que autorizaba a los permisionarios a transferir las licencias y continuaba con la división entre taxis y remises.

Los taxistas presentes en el recinto se retiraron en medio de fuertes reproches a los representantes y gritándoles que habían cedido a las presiones de Uber. «Esto no va a quedar así y vamos a volver a reclamar que no se presten a la ilegalidad», dijo Jorge Montes, que nuclea a una de las centrales telefónicas más importantes.

Desde la oposición se remarcaba el poco apoyo que tenía el marco regulatorio y les reprochaban a los autores que la corporación de los taxistas conservaba y ampliaba casi todos sus beneficios. «Acá se simuló un consenso que en realidad nunca existió», señaló Fernando Masucci, de Fuerza de la Gente.

Pero las críticas más fuertes que hicieron fracasar la iniciativa provinieron de la interna del bloque que responde a Ramón Mestre. Juan Negri y Héctor Carranza fijaron su postura en torno a las aplicaciones. Negri afirmó: «Este proyecto atrasa 200 años y va en contra de lo que se está haciendo en ciudades como Mendoza, que eligió dar el debate. Lo que tenemos que lograr es la regulación de este tipo de servicio, no su prohibición caprichosa. Hay que darle un marco legal y regulatorio».

Por su parte, Carranza se opuso a la posibilidad que el Municipio de-sarrolle en el futuro una aplicación para pedir y pagar los viajes en taxi porque no es una incumbencia de la gestión.

Otros dos concejales aliados al oficialismo se despegaron del despacho original del proyecto unas horas antes de su tratamiento. Laura Sesma, del Socialismo Democrático, consideró un error que se prohibiera Uber y pidió que se avance en una dirección similar a Rosario. «La intendenta promovió una aplicación propia del Municipio y lograron introducir la tecnología», sostuvo.

En el Pro, Abelardo Losano se negó a apoyar modificaciones de último momento y resaltó que Uber no debería ser excluido de la discusión, aunque se manifestó partidario de avanzar, al menos, con una app de la Municipalidad.

Los autores del proyecto destacaron que no se prohibía taxativamente a Uber, pero la redacción del texto le cerraba el ingreso al sistema. Uno de los párrafos detalla: «Se prohíbe el transporte remunerado (…) de personas en vehículos particulares registrados a través de llamada telefónica, software, aplicación móvil (app), sitio web o medios tecnológicos similares, que tengan por objeto conectar directa o indirectamente a los pasajeros con los conductores».

Desde la empresa Uber emitieron un comunicado en el que instan a los usuarios a manifestarse: «¡Decile al intendente de Córdoba, Mestre, y al Concejo Deliberante que impulsen una regulación inclusiva y que respeten tu voluntad de elegir. No a la prohibición de la innovación», cierra el documento.

Meses atrás la aplicación inscribió a 20 mil interesados en sumarse al servicio en la ciudad de Córdoba y más de 40 mil la usan. «Este es el número de cordobeses que cuando viajan a Buenos Aires o al extranjero se transportan usando Uber»,  informó Juan Labaqui, vocero de la empresa en Argentina. «Si ampliamos el número a todos los que bajaron la aplicación a su teléfono y completaron los datos, entonces hablamos ya de 120.000 cordobeses que esperan usar Uber», completó y lamentó que una ciudad con perfil de turistas y viajeros de negocios muy marcado «rechace una opción que es valorada en todo el mundo».

Además, no descartó que ciudades más chicas del interior puedan optar por hacer ingresar a Uber al sistema porque considera que no está cerrado a grandes centros urbanos.

Fuente: Diario Puntal

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