Los pocos milímetros que cayeron en los últimos días agravaron la situación hídrica. El elevamiento de napas, la poca radiación solar, alguna lluvia y la saturación que padecen los suelos hacen que la firmeza de los terrenos haya desaparecido.

Matías Gvozdenovich, el intendente municipal de Arias, informó que la situación «se encuentra igual o peor» que unos meses antes.

«Desde Arias hacia Cavanagh, Guatimozin e Isla Verde, la cuenca de La Blanqueada ejerce una presión inmensa y eso provoca caminos cortados, pueblos amenazados y la falta de firmeza impide el ingreso de maquinarias tanto para sembrar como para sacar algunas cosechas que están embolsadas en sectores más altos».

La preocupación del intendente de Arias radica en que la mayoría de los establecimientos de campo contiguos a su localidad acumulan grandes masas hídricas, las superficies de laboreo se reducen y hay productores que tienen un campo de 300 hectáreas para sembrar -si pueden hacerlo- y la superficie de trabajo se reduce a menos de la mitad.

«Hace pocos días tuvimos una lluvia de escasa magnitud, alrededor de 20 milímetros, pero fue suficiente para que nos agrave la situación por el elevamiento freático. Las napas están muy elevadas, impiden trabajar, restan firmeza a los suelos. Destruyen caminos, no se pueden sacar las producciones del campo tales como granos cosechados, y en algunas zonas los pocos tamberos que quedan deben hacer milagros para pasar por los caminos, en su mayoría en pésimo estado de transitabilidad”, detalló Gvozdenovich.

Gentileza Puntal

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