Lo confirmó Lucas Giorgi, del Ministerio de Trabajo de Córdoba. Alejandro Ryan abonó una caución estimada en los $ 300 mil

Alejandro Ryan, el productor de Bengolea acusado de explotación laboral y trata de personas en el campo “La Chalita”, recuperó la libertad ayer bajo fianza y seguirá siendo investigado por la Justicia.

Así lo confirmó a PUNTAL el director de Trabajo Agrario y Asuntos Rurales del Ministerio de Trabajo, Lucas Giorgi, quien estimó que la caución rondó aproximadamente los 300 mil pesos.

“Esta es una causa penal donde Ryan estuvo detenido por el supuesto delito de trata de personas y explotación laboral. Le dieron la libertad porque de igual modo se puede seguir con el procedimiento”, precisó Giorgi, quien manifestó que el juez ha comprendido que no corría peligro de fuga y que no se entorpecería el proceso. Respecto a la situación de las familias involucradas en la causa, informó que estuvieron bajo el resguardo del gobierno de Córdoba y que ya retornaron a sus provincias de origen.

Por otro lado, informó que el gremio que representa a los trabajadores ha intimado nuevamente a la patronal para que cumpla con las indemnizaciones, cargas sociales y obra social correspondiente durante el tiempo trabajado por las familias.

Está previsto que por estos días se realice una nueva audiencia con los titulares de la firma para arreglar el tema desde el punto de vista laboral, explicó. Finalmente aclaró que el caso tiene dos procedimientos: uno desde el punto de vista penal y otro de tipo laboral.

En tanto, la secretaria de la delegación Río Cuarto del Ministerio de Trabajo, Marcela Santini, dijo a este medio que luego de una primera inspección sopresiva que estuvo condicionada por la presencia del encargado del campo en el lugar y un allanamiento, donde se comprobaron condiciones irregulares de trabajo, continúan en el seguimiento del caso hasta tanto se subsanen los puntos en cuestión.

“Desde el Ministerio de Trabajo se relevaron las irregularidades y se intimó al cumplimiento de las condiciones laborales y del medio ambiente del trabajo”, precisó Santini.

Entre las irregularidades detectadas desde el Ministerio de Trabajo se enumeran cuestiones que hacen a la seguridad e higiene laboral. En ese sentido, se explicó que en el sector del tambo se encontraron deficiencias en las instalaciones eléctricas y falta de protección en las maquinarias y poleas que se encuentran en ese lugar.
Además, se detectó la acumulación de líquidos en estado de descomposición en las fosas de ordeñe.

Otras inspecciones

Santini explicó que tras el resonante caso de Bengolea continuaron atendiendo otras denuncias que también motivaron inspecciones.

Si bien no se detectaron otros casos de trata de personas, sí pudieron advertir que en un campo de la zona de Ucacha se encontraba un adolescente de 15 años trabajando, lo que va en contra de la ley de Trabajo Infantil, según explicó Santini.

Además, informó que durante enero trabajaron en distintas inspecciones rurales, principalmente en torno al período de floración de maíz, en el que se toma personal temporariamente para esa tarea.

Fuente: Puntal

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