Los beneficios de amamantar al bebé (II)

By 15 agosto, 2010Actualidad

Este artículo forma parte de la transmisión de información por parte de FM Estrella, como motivo de las charlas sobre lactancia materna que tendrán lugar en el mes de agosto. (Ver Nota: “La Salud de los barrios”)

Los beneficios de amamantar al bebé (II)

La lactancia materna beneficia al niño y a la mamá. En los últimos años aumentó la incidencia de lactancia sin otro tipo de alimentación agregada.

La leche materna es el único alimento que nutre al niño completamente durante los primeros seis meses de vida y el único que le da protección sostenida durante los primeros dos años. Brinda numerosos beneficios tanto para el bebé como para la madre.

Las ventajas para el niño

  • Favorece el desarrollo físico y mental.
  • Aumenta las defensas: el niño tiene un 50% menos de probabilidad de enfermarse. Disminuye el riesgo de requerir hospitalización.
  • Protege contra infecciones intestinales, diarreas, deshidratación, cólicos y estreñimiento. Es suficiente para calmar la sed del bebé hasta los seis meses.
  • Protege contra infecciones respiratorias como bronquitis y neumonía.
  • Reduce a la mitad la incidencia de otitis media.
  • Disminuye la aparición de alergias y enfermedades de la piel.
  • Disminuye el riesgo de contraer infecciones del sistema urinario.
  • Disminuye a la mitad del riesgo de llegar a ser diabético tipo 1.
  • Reduce la incidencia de sarampión, cólera, desnutrición y obesidad.
  • Reduce el riesgo de sufrir muerte repentina de cuna.
  • Disminuye el riesgo de contraer meningitis.
  • Disminuye a la mitad el riesgo de desarrollar linfoma y leucemia antes de los 15 años.

 Las ventajas para la madre 

  • Se recupera más rápido después del parto.
  • Disminuye la congestión de las mamas.
  • Le lleva menos tiempo volver a su peso ideal.
  • Retrasa su retorno a la fertilidad.
  • Reduce el cansancio que implica levantarse de noche a preparar leche de fórmula o preocuparse por las infecciones que producen las mamaderas mal lavadas.
  • Disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovarios.
  • ¡Es gratis! Se utiliza el recurso natural renovable más valioso. 

 

El 22% de las muertes neonatales podrían evitarse si los bebés fueran amamantados durante la primera hora después de su nacimiento. Y podría evitarse el 16% de las muertes de recién nacidos si fueran alimentados con leche materna en las primeras 24 horas de vida. Alimentar a un niño exclusivamente con leche materna hasta los seis meses puede evitar anualmente la muerte de 1,3 millón de chicos menores de cinco años. (Datos difundidos por UNICEF en agosto 2007).

 El fin de los mitos

Se dice que…

  • Después de los 6 meses la lactancia no sirve. Falso. Aun cuando el bebe puede comenzar a recibir otros alimentos, la leche materna sigue siendo su fuente principal de nutrientes durante su primer año de vida. A partir de entonces, la leche materna pasa a ser un excelente complemento de la alimentación.
  • Dar de mamar impide el embarazo. No siempre. La infertilidad natural del posparto sólo se da dentro de los 6 meses posteriores al parto (aproximadamente), en ausencia de la menstruación y si la madre se encuentra amamantando plenamente (de dí­a y noche, sin que pase mucho tiempo sin dar de mamar).
  • Para tener leche, la mamá debe tomar leche. Falso. Una dieta saludable, rica en frutas, verduras, cereales y proteínas es todo lo que se necesita para producir leche. El calcio se puede obtener de ciertos vegetales, semillas, frutos secos o pescados, por ejemplo. Ningún mamífero toma leche para producir leche.
  • Hay que imponer al bebe una rutina de comida. Falso. La lactancia debe ser a demanda (del bebé). Habitualmente, con el transcurso del tiempo, los pequeños se van adaptando a las rutinas de comida de su nuevo ambiente (comer más de dí­a que de noche, por ejemplo), sin ayuda ni entrenamiento alguno. 


Fundación Lactancia y Maternidad

Mitos de la lactancia materna
Liga de la Leche Argentina

 Creció la incidencia de lactancia exclusiva

La actitud de alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna parece estar aumentando entre las madres argentinas, de acuerdo a las estadísticas. Mientras que en 1998 el 7,3 por ciento de las madres amamantaban hasta que el bebé tenía seis meses, en 2004 la cifra creció al 33,1 por ciento.

Los datos, difundidos por el ministerio de Salud y Ambiente, se desprenden de un estudio oficial que también revela un dato llamativo: más del 90 por ciento de las madres argentinas inicia la lactancia materna, cuya duración promedio es de algo más de 12 meses.

Las autoridades sanitarias recordaron que está comprobado científicamente que la leche materna “es el mejor alimento hasta al menos los dos años de vida, y que debería ser idealmente el único hasta los seis meses de edad”. Agregan que “además de sus cualidades nutricionales, la lactancia materna significa estimulación, vínculo, contacto, inmunidad. Una serie de valores agregados pero inseparables del acto de amamantar, que la convierten en un bien social a ser preservado”.

Se estima que el abandono de la lactancia materna constituye un factor determinante en las muertes de un millón y medio de niños al año, de acuerdo a datos suministrados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al nacer, el bebé está preparado para enfrentar ciertas enfermedades a través de los anticuerpos que ha recibido de su madre. A medida que crece, mientras desarrolla sus propias defensas, las transmitidas por la mamá se van perdiendo. En ese lapso, junto con las vacunas, la lactancia es la más importante fuente de protección.

Los especialistas afirman que los seis meses son el momento justo para que el bebé, sin dejar el pecho materno, empiece a comer algo de los alimentos de la familia que complementan la lactancia.

 Cuando el trabajo atenta contra la lactancia

El fin de la licencia por maternidad coincide en general con el momento en el que 1 de cada 3 bebes deja de alimentarse sólo con leche materna. Esto se desprende de un estudio realizado en Capital.

La vuelta de la madre al trabajo -que a veces ocurre antes de que termine la licencia por maternidad- es una de las principales amenazas para la lactancia materna. Eso es lo que revela un estudio realizado en la maternidad Suizo-Argentina, que muestra que, a los tres meses de nacer, el 34,2% de los bebes ya ha dejado de alimentarse exclusivamente a teta, cuando lo que se recomienda son seis meses de lactancia materna.

«El abandono de la lactancia materna ocurrió a la par de la reincorporación al trabajo en madres que al dejar la maternidad y al mes del parto mantenían tasas muy altas de lactancia materna exclusiva», dijo la doctora Ana Pedraza, jefa de neonatología de esa maternidad, certificada por Unicef como hospital amigo de la madre y del niño, por fomentar la lactancia. 

«Hoy en dí­a, muchas mujeres deciden no amamantar por la falta de un marco legal que proteja y jerarquice la lactancia -comentó María Inés Copertari, presidenta de la Fundación Lactancia Materna-. Por ley, una mujer que amamanta puede tomarse dos medias horas en cada jornada laboral para dar de mamar, pero son pocas las empresas que cuentan con guardería. En la práctica, resulta impracticable.» 

Para Copertari, la licencia por maternidad debería cubrir al menos los seis meses de lactancia materna exclusiva aconsejados por la Organización Mundial de la Salud, Unicef y el Ministerio de Salud de la Nación, o, en todo caso, ser más flexible en los horarios, para así­ poder cumplir con su finalidad. 

Sin embargo, la competencia dentro del mundo laboral es la que lleva a muchas mujeres a comprimir su licencia. «Algo que vemos con mucha frecuencia es que las madres, en su mayoría profesionales, vuelven a trabajar antes de que termine la licencia por maternidad», señaló la doctora Pedraza. 

Pero de los muchos factores que minan la lactancia, hay uno de aspecto inofensivo que no debe ser menospreciado: el chupete. Otro estudio realizado por Pedraza deja al descubierto los efectos del pequeño enemigo de la lactancia: el 16% de los bebes que comenzaron a usarlo en el primer mes de vida abandonó la lactancia, frente al 7% de los que no contaron con ese recurso «pacificador» (después de todo, así­ se lo llama en inglés: pacifier).

«Algunos pediatras sugieren que el chupete genera una confusión bucal, ya que implica una succión distinta de la del amamantamiento -explicó Pedraza-; otros señalan que las mujeres que no usan chupete para calmar el llanto de sus hijos suelen ser más propensas a amamantarlos en esos casos.» 

En lo que sí se ponen de acuerdo los pediatras es en sugerir a los recientes padres que eviten el uso del gran pacificador o, en todo caso, que esperen al menos un mes para recurrir a él.

 Fuentes: Diariohoy.net / La Nación / Clarín

One Comment

  • Noe dice:

    hola, lei con gran atencion las dos notas y son muy interesantes y acordes a lo que se va a desarrollar en carlota el mierc, juev y lun… gracias por la informacion, viene muy bien. muy linda la pag!!

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