PENSADO LAS VACACIONES

Los precios de Mar del Plata se ponen sobre la mesa familiar cuando se planifican las vacaciones.

Ante la incertidumbre por la crisis financiera internacional y la competencia que genera la reciente devaluación en Brasil, en esta ciudad balnearia siguen los precios de cerca. Sepa cuánto costará alquilar un departamento, descansar a la sombra de una carpa o ir al teatro.

 

Las vacaciones se acercan y los cálculos comienzan a ser la actividad dominante de las sobremesas: no es que el calor haga surgir masivas pasiones por la matemática; es que arrancan los planes para las vacaciones. Cualquier estimación realista tiene que contar los costos de comer afuera, alquilar un departamento y la sombra de una carpa. Mar del Plata está en la mira de muchos, como siempre.

En La Feliz son optimistas: «Nos basamos en lo que pasó el fin de semana largo del 12 de octubre, cuando la recepción de visitantes aumentó 0,5% respecto del año pasado», cuenta Valeria Méndez, vicepresidente del Ente Municipal de Turismo (EMTUR).

La incertidumbre generada por la crisis financiera internacional la pasó a segundo plano, pero la inflación acumulada en los últimos doce meses es mucha. Los precios del verano, se sabe, serán cocinados al calor de la demanda, pero ya se pueden adelantar algunos porcentajes de aumento respecto de la temporada pasada: los alquileres, un 10%, la hotelería y la gastronomía, un 20%; las entradas a espectáculos, un 15%, y las carpas y sombrillas, un 25%.

Además de incertidumbre, la crisis causó una importante devaluación en Brasil, cuyas playas tientan a los argentinos. Por los dos motivos, en Mar del Plata siguen los precios de cerca. Dos consultoras, Carlos Fara & Asociados y Manager & Fit, realizaron estudios comparando los precios del último fin de semana largo en diversos destinos turísticos, que pueden ser utilizados como orientativos para este verano. Allí, Mar del Plata surgió como la ciudad más barata para un grupo familiar de cuatro personas que quiera pasar una noche y desayunar en un hotel céntrico de tres estrellas: $ 320, por abajo de Cariló, Córdoba, Punta del Este y Río de Janeiro. Lo mismo sucedió con los restoranes: almorzar un plato de milanesa con papas fritas, sin bebida, promediaba los $ 18. Una cena, sin bebidas, los $ 45. Oscar Ghezzi, presidente de la Federación Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), asegura que los empresarios de esos rubros están absorviendo la inflación para incrementar los precios sólo un 15% respecto del verano pasado. «Incluso», asegura, «algunos empresarios mantendrán los mismas tarifas a quienes reserven hoy». Pese a las estimaciones de FEHGRA, en La Feliz calculan que los aumentos en hotelería y gastronomía rondarán el 20%.

Por otra parte, el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos sugirió que los precios de los alquileres de casas y departamentos no superen el 10% de aumento. La advertencia fue clara: Miguel Angel Donsini, presidente de los martilleros, recordó que el verano pasado los aumentos excesivos enfriaron la temporada. En su lista de propuestas, alquilar un departamento de tres ambientes arranca en $ 1.600 por una quincena de enero. Reporte Inmobiliario, por su parte, realizó un relevamiento que indica que un tres ambientes con cochera arranca en los $ 2.400 y llega a un máximo de $ 5.200. Un dos ambientes bien ubicado ronda los $ 2 mil.

El mayor aumento, que promedia el 25%, lo registran los balnearios: cobrarán entre $ 100 y $ 150 por dí­a y por carpa. Los espectáculos, uno de los atractivos más importantes de Mar del Plata, tienen una entrada promedio de $ 90.

Como siempre, los que reserven ya correrán con ventaja. También quienes esperen a febrero, cuando las tarifas bajarán 30%. Y mejor les irá a los de marzo, con 50% de descuento.