Volmer Szmula

Volmer Szmula

Volmer Szmula, presidente de la Cooperativa Latiendo por un Techo, estuvo presente en los estudios de FM Estrella para referir al Plan de Viviendas que está encabezando esta entidad y para comentar las condiciones en las que se encuentran para salir adelante, ya que, hay muchos afiliados que han abandonado el plan, pero que, ahora, solicitaron reinsertarse. Szmula se mostró convencido de que “saldrán adelante”, pero reconoció, una vez más, que necesitan un aporte.

Señaló: “La cooperativa, aún, está en marcha con poca cantidad de asociados, con ningún apoyo municipal ni de ningún gobierno. Seguimos siendo una entidad con fuerza de trabajo, cumplimos con nuestros pagos porque todo se hace de contado. Tenemos asociados que cumplen rigurosamente con la cuota y un depósito bancario que, al día de la fecha, está lo suficientemente cargado como para construir la casa número 9”.

“Con un convenio previo durante la gestión del intendente anterior, habíamos logrado que la Municipalidad considerara la posibilidad de que,  cuando se construyan dos casas, la tercera fuera de posición municipal, pero para eso esperaría a que nosotros termináramos con el total de los 22 terrenos que nos habían sido asignados por decreto. Ya el 23% del ingreso bruto de nuestra cooperativa es demasiado alto o ha sido demasiado prolongada la espera de la construcción, de alguna manera, llevando al asociado a la desilusión o la demasiada espera, que hizo que éste se baje de plan, pero la cooperativa en sí sigue en funcionamiento y la invitación está intacta, sobre todo de gente para integrar la comisión”.

Informó: “En este momento el aporte riguroso es de seis personas  que tienen la casa y, aproximadamente 30 personas, que están aportando cuando pueden. La cuota es de $500, por eso preveíamos una casa cada seis meses”.

“El resto de los vecinos que han aportado, pero no tienen aún la vivienda, que esperen porque no hay una fecha límite de construcción, se hace exclusivamente con el ingreso del asociado. Si se deben tres meses en el aporte, obviamente la construcción va a ser más lenta. Sin embargo, quien tenga la cuota al día, entra en el sorteo de las viviendas. Los que tienen la casa y siguen aportando, más el aporte del resto permite la acumulación de los fondos para la construcción de las próximas casas”.

“De parte de la Cooperativa siempre van a llegar fondos porque el asociado sigue pagando. El dinero no nos va a alcanzar al término de un mes o de dos, pero sí al término de cinco o seis… todo depende del aporte”.

“Lo que pasó es que muchos vecinos abandonaron el plan porque, desde la Municipalidad, se brindó otro. Si tenemos una Cooperativa que está necesitando un aporte, ¿por qué se hace una paralela?

Aún nadie se comunicó conmigo desde la Municipalidad. Los gobernantes, primero, tienen que saber qué hay o, por lo menos, que nos unan. La Municipalidad tiene dos viviendas de las 6 que tenemos nosotros a nuestro favor. Nos había dado dos terrenos y lo que nosotros le pagábamos era fuera de los terrenos, fuera del predio. Entonces si la Municipalidad asigna una vivienda de las nuestras, nos está quitando un terreno y no con los mismos principios y valores que la gente está aportando: no es lo mismo tener un vecino que aporta y uno que no. Ahora no tenemos terreno, pero ese no sería el problema porque el municipio ha prometido verbalmente que nos los daba, sino que el decreto no sólo incluye las casas, sino la mejora del predio para tener una vivienda digna”.

“El costo de las viviendas ha tenido una variación, primero entramos en un plan de emergencia social con viviendas precarias, con 27 metros cubiertos con un precio aproximado de 23.000 pesos; hoy tenemos una casa que sale 38.000 pesos, pero tiene 42 metros cubiertos con mejoras”.

Señaló: “La gente que se bajó del plan, puede incorporarse, pero en el próximo sorteo van a quedar debajo de las 10 personas que, están antes por derecho”.

Expectativas: “Yo creo que todavía es posible, el cansancio no lo voy a negar, la no participación del gobierno se siente, reconocemos lo difícil que se hace, pero creemos que es posible, si no, no seguiríamos. El apoyo no es sólo económico, requiere un apoyo logístico…

Es un tema social que la Municipalidad tiene que atender, aunque no esté involucrada. Yo no hablo de un ninguneo, lo que le pasa al municipio es que le falta experiencia como a nosotros. Si el Sr. Intendente, Fabio Guaschino nombra a alguien para Acción Social es porque esa persona o tiene la capacidad o la voluntad. Ahora estamos en condiciones que dependen de la entrega de la gente y la cantidad de asociados. Efectivamente hay casi 30 asociados, y, así, nos toma 4 ó 5 meses construir una casa. Si tuviésemos un aporte sería mejor”, finalizó el Presidente de la Cooperativa de Viviendas Latiendo por un Techo.

Deje un comentario