El titular de FAA volvió a pedir la segmentación de las retenciones y consideró que deben ser eximidos de ese pago los «80 mil pequeños y medianos productores».

El titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, criticó con dureza la política agropecuaria oficial y advirtió que como consecuencia de la sequía se perderán unos 5.000 millones de dólares de la cosecha de maíz y soja.

«Este modelo de concentración se encamina hacia el exterminio de los pequeños productores», alertó Buzzi, quien explicó que «la lluvia no resuelve el problema a pesar de lo que diga el Gobierno nacional, porque la verdad es que hay pérdidas que son irreversibles y eso no tiene solución».

«El productor chico que perdió su cosecha tiene quebrantos y un futuro complicado. Al 11 de enero, el productor tiene la sensación de que se perdió el año», advirtió en declaraciones a Asteriscos AM, por Radio El Mundo.

Buzzi dijo que «hace falta asistencia financiera y que los productores chicos y medianos puedan vender sin retenciones».

Al respecto, propuso aplicar un esquema de segmentación, al considerar que «las retenciones no las deben pagar los 80 mil pequeños y medianos productores que manejan sólo el 40 por ciento de la soja, sino los 2.000 grandes pooles que concentran el 60 por ciento del negocio».

«Que las retenciones la paguen los grandes pooles de siembra, pero eso no va a ocurrir porque para el Gobierno el modelo agropecuario es el de Benetton en la Patagonia o el de Grobocopatel con la soja, y por eso no sostienen a los productores más chicos», sostuvo Buzzi.

Nuevo reclamo por las retenciones

El titular de la Federación Agraria insistió en que las retenciones «deben ser segmentadas y cargarse sobre quienes tienen escala de producción».

Sobre el llamado a «desdramatizar» el problema de la sequía que hizo el ministro de Agricultura, Noberto Yauhar, Buzzi sostuvo que el funcionario «recibió instrucciones de cerrar puertas, de no disponer recursos extraordinarios, porque en este gobierno los
fondos se usan para disciplinar gobernadores e intendentes».

Estimó que, producto de la sequía, las pérdidas ya ascienden a 2.000 millones de dólares en maíz y a eso habrá que sumarle otros 3.000 millones por la soja.

Además, Buzzi denunció que el gobierno giró hacia un «modelo de ajuste que afecta a los trabajadores, y extermina a los pequeños y medianos productores» y alertó que se «pagará muy cargo todo este proceso de aumentos de tarifas, de alimentos, combustibles y de imposición de un techo salarial.
El titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, criticó con dureza la política
agropecuaria oficial y advirtió que como consecuencia de la sequía se perderán unos 5.000 millones de dólares de la cosecha de maíz y soja.

«Este modelo de concentración se encamina hacia el exterminio de los pequeños productores», alertó Buzzi, quien explicó que «la lluvia no resuelve el problema a pesar de lo que diga el Gobierno nacional, porque la verdad es que hay pérdidas que son irreversibles y eso no tiene solución».

«El productor chico que perdió su cosecha tiene quebrantos y un futuro complicado. Al 11 de enero, el productor tiene la sensación de que se perdió el año», advirtió en declaraciones a Asteriscos AM, por Radio El Mundo.

Buzzi dijo que «hace falta asistencia financiera y que los productores chicos y medianos puedan vender sin retenciones».

Al respecto, propuso aplicar un esquema de segmentación, al considerar que «las retenciones no las deben pagar los 80 mil pequeños y medianos productores que manejan sólo el 40 por ciento de la soja, sino los 2.000 grandes pooles que concentran el 60 por ciento del negocio».

«Que las retenciones la paguen los grandes pooles de siembra, pero eso no va a ocurrir porque para el Gobierno el modelo agropecuario es el de Benetton en la Patagonia o el de Grobocopatel con la soja, y por eso no sostienen a los productores más chicos», sostuvo Buzzi.

Nuevo reclamo por las retenciones

El titular de la Federación Agraria insistió en que las retenciones «deben ser segmentadas y cargarse sobre quienes tienen escala de producción».

Sobre el llamado a «desdramatizar» el problema de la sequía que hizo el ministro de Agricultura, Noberto Yauhar, Buzzi sostuvo que el funcionario «recibió instrucciones de cerrar puertas, de no disponer recursos extraordinarios, porque en este gobierno los
fondos se usan para disciplinar gobernadores e intendentes».

Estimó que, producto de la sequía, las pérdidas ya ascienden a 2.000 millones de dólares en maíz y a eso habrá que sumarle otros 3.000 millones por la soja.

Además, Buzzi denunció que el gobierno giró hacia un «modelo de ajuste que afecta a los trabajadores, y extermina a los pequeños y medianos productores» y alertó que se «pagará muy cargo todo este proceso de aumentos de tarifas, de alimentos, combustibles y de imposición de un techo salarial.

«Hay un giro a la ortodoxia económica, estamos en una situación similar a 1991, cuando empezó la crisis del campo. Sintonía fina debería significar fortalecer a los más vulnerables, lo cual acá no se hace», denunció.

«Con estas políticas se va hacia el exterminio de los pequeños y a la concentración de la riqueza», enfatizó Buzzi.

«Hay un giro a la ortodoxia económica, estamos en una situación similar a 1991, cuando empezó la crisis del campo. Sintonía fina debería significar fortalecer a los más vulnerables, lo cual acá no se hace», denunció.
«Con estas políticas se va hacia el exterminio de los pequeños y a la concentración de la riqueza», enfatizó Buzzi.

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