La Punta del Sauce celebra su historia (I)

By 24 septiembre, 2010Actualidad

Los habitantes de La Carlota estamos de fiesta. Hoy 24 de septiembre conmemoramos el dí­a de Nuestra Señora de la Merced, patrona de la ciudad y, para expresar nuestra fe, realizamos una serie de actividades que comenzaron desde mediados de mes.

 En esta nota revivimos parte de la historia de la Virgen, el relato de su madrina, Ángel Gil,(II) y los  preparativos para la semana de Las Patronales.

 La imagen de Nuestra Señora de la Merced llega en 1737 a Punta del Sauce, y es instalada en la primera Iglesia y testigo de muchos acontecimientos históricos. El 4 de septiembre de 1813, la autoridad Eclesiástica por decreto especial, declara festivo en homenaje de la Virgen, el 24 de ese mes, en cada lugar donde se encontrara.

Un tiempo antes, el 12 de abril del 1797, se instituye el nombre de Villa Real de La Carlota, mientras que el 15 de septiembre de 1978, se la declara ciudad. Durante 273 años se viene venerando a la Virgen de La Merced con innumerables actos religiosos. Es la redentora de los cautivos de la persecución y de la cárcel por permanecer fieles al Evangelio.

Apuntes históricos

En medio del espanto que vivían los lugareños por los ataques de los indios, había un clima de juna fervorosa fe hacia la imagen venerada de la Virgen de Nuestra Señora de la Merced, que se entronizaba en estas tierras para siempre.

Quizás ninguna Villa de todas las que existieron en la frontera ha merecido tan justamente el título de Villa Heroica del Sud, como Punta del Sauce, que dio generosamente una y otra vez la sangre de sus hijos para enarbolar la enseña del progreso.

Al saberse de una nueva invasión en 1737, las alhajas, ornamentos y la propia Imagen de Nuestra Señora- en ausencia del Sargento Mayor Don Juan de Urquiola, a cuyo cargo se encontraba entonces la frontera- fueron retirados de la Capilla por la familia del citado familiar. Se retiró de aquellos parajes que habían quedado desolados. Las alhajas, ornamentos y aun la propia Imagen de la Virgen, fueron depositados en manos de diferentes personas, hasta que llegaron a Poder del Cura del Partido de Rúo Cuarto, Señor José Bracamonte.

El sargento Francisco de Oyola trajo consigo a su familia y su cuñado, el sargento Mayor Esteban de Piñero. Y después de edificar una casa y prepararse para vivir dignamente, aunque conociendo los peligros de la frontera decidió por sí mismo, edificar una Capilla dedicada a Nuestra Señora. Y es así­ que, desde 1937, Punta del Sauce tiene ya su Iglesia Parroquial de La Carlota, frente a la Plaza Manuel Belgrano, cuya construcción se inicia en 1906 y es inaugurada el 24 de septiembre de 1907, por el padre Pastor Islas.

Algunos avatares

En la década de 1940, una vela inició un principio de incendio en la capa de la Virgen, temiendo por el deterioro; el mismo fue derivado y se retocó bastante en la sastrería militar, en Buenos Aires.

El 15 de septiembre de 1965, en el camarín de la Imagen de la Virgen Nuestra Señora de la Merced, autores desconocidos hurtaron varias alhajas, entre ellas, una cadena de oro donada por el general Victoriano Rodríguez, hijo de esta ciudad.   El hecho fue descubierto en circunstancias en que se inició la novena correspondiente a la festividad de la Virgen. Quién no recuerda noviembre y diciembre  de 2003. Hubo varios hechos de importancia. Pero el que resaltó, fue el robo  acaecido el viernes 29 de noviembre, cuando fue sustraído como por arte de magia el Cristo de Marfil de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced. Se trata de una imagen instalada en 1951, construida en el siglo XVIII, con dimensiones de 121 centímetros de alto por 86 de ancho; apoyado en una cruz de madera de jacarandá.

Al poco tiempo, faltaba de la Iglesia, la imagen de un Cristo tallado en madera, de larga data, sin tener datos del mismo hasta el momento.

Se restaura la Imagen de la Virgen en Buenos Aires, en ejercicio del Padre Gregorat. Los artesanos dejan de manifiesto que, se debe tratar con cuidado, por tener cerca de 300 años, es muy antigua.

Posteriormente, en dos años consecutivos, durante sendas procesiones, se habría perdido el par de aros de oro que pertenecían a la imagen.

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