El Senado sancionó este jueves por la noche las modificaciones impulsadas por el oficialismo a la ley del Impuesto a las Ganancias para las personas humanas, que permitirá que 1.267.000 trabajadores y jubilados dejen de pagar el tributo, con retroactividad a enero y por lo cual el Estado devolverá 11.000 millones de pesos a los contribuyentes en las próximas semanas.

Juntos por el Cambio votó a favor del proyecto elaborado por el diputado Sergio Massa, pero también advirtió que el Frente de Todos es “contradictorio” porque mientras le baja la presión fiscal a los que tienen ingresos más altos, impulsa la suba de Ingresos Brutos en las provincias, lo que castiga con mayor dureza a los pobres frente a las góndolas y a las pymes que generan empleos.

Según comunicó el Gobierno nacional, la decisión supone un esfuerzo fiscal de más de 40 mil millones de pesos. Para Juntos por el Cambio, el costo será mayor, de unos 53.000 millones de pesos. En Casa Rosada defienden su proyección e indican que ese dinero irá directo al bolsillo de los trabajadores y jubilados, potenciando el consumo y el mercado interno.

Ahora, el impuesto se pagará a partir de los 150.000 pesos en bruto. Actualmente pagan a partir de 74.810 pesos para solteros y 98.963 pesos para casados con dos hijos. Para los jubilados, el proyecto eleva la deducción actual de seis a ocho haberes mínimos y elimina el requisito de no tener otros ingresos.

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