Una emprendedora que ganó el programa #Potenciate del Gobierno porteño en 2019 confeccionó y donó 1.000 tapabocas transparentes para que utilicen trabajadores de servicios considerados esenciales en busca de favorecer la comunicación con personas hipoacúsicas.

Como el uso de barbijos o tapabocas en la ciudad de Buenos Aires es obligatorio como herramienta de protección por la pandemia de coronavirus, activistas y organizaciones que luchan por los derechos de las personas sordas e hipoacúsicas venían reclamando que trabajadores de servicios esenciales utilicen dispositivos transparentes que permitan la lectura labial o de gestos.

Por ejemplo, los cajeros de supermercados, comerciantes, integrantes de fuerzas de seguridad, personal de salud y cronistas de televisión, entre otros empleos.

Este pedido fue el eje de un video que se volvió viral y de un petitorio en Change.org, así como de cientos de posteos en las redes sociales en los que además, se reclama más empatía para todas aquellas personas que trabajan en atención al público y que brindan servicios esenciales.

Deje un comentario