A partir de la vigencia de una nueva ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante de Justiniano Posse, todas las veredas que se construyan de ahora en más deberán tener baldosas podotáctiles.

La obligación no es capciosa. Por el contrario, se busca asegurar el desplazamiento autónomo de personas disminuidas visuales.

Para los vecinos sin problemas físicos, este tipo de materiales no implican cambios importantes, pero para los no videntes aseguran un correcto desplazamiento y la posibilidad de transitar a pie sin mayores problemas por el ejido urbano de esta localidad del sudeste cordobés.

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