Ariel Príncipi, cura párroco local, dialogó con FM Estrella sobre la renuncia del Papa Benedicto XVI y calificó esta decisión como “humilde” y “noble”. Ofreció sus apreciaciones y confía en un cambio positivo.

Al respecto manifestó: “A título personal, puedo decir que ha sido una sorpresa muy grande. La palabra exacta es ‘renuncia’, no es como se dijo en algunos medios como hacen los reyes o las reinas, lo que va a suceder por ejemplo en Holanda, que va a abdicar la reina para que su hijo suba al trono. En este caso, es una renuncia canónica, es como cuando de pronto un obispo o un párroco renunciamos a nuestra misión por edad (en caso de los 75 años) o por algún motivo de salud o personal, renuncia canónicamente».

«Yo creo que esto ha sido un impacto muy fuerte a nivel mundial por varias razones: primero por la solidez de este Papa, el coraje propio de un alemán, por su enfrentamiento a algunos temas doctrinales, pero también como gran teólogo y uno de los redactores del Catecismo de la Iglesia Católica, pedido por Juan Pablo Segundo y por ser el hombre de confianza de éste. Por otro lado, por enfrentar todas las situaciones de abusos sexuales, temas concretos a nivel mundial. Los enfrentó con vigor, fuerza, fortaleza…porque un hombre grande al tener que enfrentar estas cosas y juicios muy severos en algunos casos, no es fácil… El Papa ha hecho cartas públicas admitiendo que ha habido situaciones de abuso, pero hubo menos de lo que se dijo; ha hecho renunciar a algunos obispos que ‘taparon’ situaciones aberrantes para el ser humano, sobre todo cuando se trata de jóvenes y niños».

«Toda esta situación lo ha desgastado al Papa y considero que toda la presión que se vive en un Estado, hace que la vida se torne más difícil. El Papa es el vicario de Cristo en la tierra y tiene que tomar, a veces, determinaciones muy difíciles… Nos llama la atención que haya tomado esta decisión ‘en conciencia’ como dijo».

«Él fue viendo, creo, que iban declinando sus fuerzas y, a diferencia de Juan Pablo Segundo, se sintió solo y agobiado para enfrentar tantos cambios culturales rápidos que tenemos hoy, por su edad… Sufre del corazón, de presión, tiene diabetes, sufre de la cadera. En los últimos meses, la gente que lo rodea ha dicho que lo ha visto muy abajo a nivel salud».

«Creo que más que todo nos sorprende esta decisión de renunciar porque hace 600 años que no sucede que un Papa renuncie. A esto, él, lo vino rezando mucho. Y, una cosa llamativa fue que fue a rezar dos veces la tumba del Papa Celestino, quien fue el primero que renunció en la historia de la Iglesia. Es un testimonio el ‘no puedo, por eso me hago a un lado para que otro- con más capacidad- pueda seguir’, a diferencia de Juan Pablo Segundo que manifestó, estando muy grave: ‘no me quiero bajar de la cruz’. Ahí había otro contexto, otra realidad»…

«Este Papa tuvo un gesto de nobleza y humildad y ése es el ejemplo».  «Este Papa ha sido muy reflexivo y espiritual»…

«Desde lo personal, a mí me dio mucha pena que él dejara. He tratado de leer con mi corazón, el corazón del Papa, un corazón de Padre que quiere lo mejor para la Iglesia. A mí me deja un testimonio de humildad muy grande porque, teniendo todo el poder de la Iglesia en sus manos, decide retirarse por el bien de la Iglesia».

«Cuando estuve con el Santo Padre, donde le estreché la mano, en esos segundos le conté que era párroco del campo (porque en ese momento estaba en Ucacha) y que, con la anuencia del Señor Obispo, llevo adelante una obra a nivel nacional que son los ejercicios espirituales de sanación interior. Para sorpresa mía me dio veces la bendición y me escuchaba y me decía: ‘¡qué bien!’».

«El Papa que venga tiene que ser sabio y prudente, pero también tiene que dar respuesta a este mundo que exige respuestas rápidas y exigentes. Esto nos va a ayudar a crecer en fidelidad a la palabra de Dios, en cambios y no me desanima la renuncia, sino que me alienta a pensar que Dios va a seguir derecho en renglones torcidos»…

«Yo pido a la Virgen que si a mí, en la vida de la Iglesia, me toca renunciar como sacerdote o dejar alguna Iglesia, sea con esa actitud: simple, libre»…

La Carta de Renuncia de Benedicto XVI

 «Queridísimos hermanos:

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria».

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One Comment

  • clara dice:

    COSAS Q NO TIENEN TODOS LOS PASTORES DE LA IGLESIA , PARECE Q ALGUNOS SE OLVIDARON LO Q SIGNIFICA SU MINISTERIO, SE PASAN YIRANDO, DEJAN LA IGLESIA SOLA , TIENEN HORARIOS DE KIOSCO, Y PARA CONFESAR SI LO LOGRAS ES MILAGRO, AL IGUAL Q PARA DAR EL SANTO VIATICO , O ENTERRAR A LOS MUERTOS, LOS SRES TIENEN HORARIOS, SI TE DEDICAS A ESTO CUMPLI Y SI NO VAYAN A TRABAJAR DE OTRA COSA… HAY MUCHAS PALAS PARA PUNTEAR…

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