Los vecinos se convocaron ayer. Reclamaron justicia y aseguraron que se trató de un caso de «gatillo fácil».

Ayer se llevó a cabo en Laboulaye, la Marcha para pedir por el esclarecimiento de la muerte del joven de 16 años Alvaro Zarandón, ocurrida la madrugada del viernes pasado en un confuso hecho de allanamiento policial.
Alrededor de 400 personas participaron de la marcha que partió del barrio «Matadero» con pancartas y redoblar de tambores, se dirigió al centro de la ciudad pasando por las dos dependencias policiales y llegaron hasta el edificio de Tribunales de manera pacífica.La primera versión del crimen fue de que se trató de un «error» de un policía ya que el joven huía desarmado y no era la persona que la policía fue a buscar. Con el correr de las horas, al conocerse el resultado de la autopsia en el cuerpo de la víctima la versión es que el chico tenía un arma y la había usado.

En la marcha se oyó el clamor de la madre,Sandra Zarandon (segunda foto) y del resto de los familiares y amigos para que se haga justicia , y asegurando que el joven jamás usó armas.

La llegada de Abogados de Derechos Humanos desde la Capital Federal da la pauta del estado público que tomó el caso ya que se tiene que dilucidar si se trató de «gatillo fácil» o hubo enfrentamiento como se dijo en las últimas horas

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