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El porcentaje está muy por arriba del techo sugerido por el Gobierno para las paritarias

 El vi­ce­pre­si­den­te Ama­do Bou­dou y el ti­tu­lar de la Cá­ma­ra de Di­pu­ta­dos, Ju­lián Do­mín­guez, de­fen­die­ron ayer el au­men­to de ca­si el 22% en las die­tas de los di­pu­ta­dos y se­na­do­res na­cio­na­les, pe­ro en la opo­si­ción hu­bo opi­nio­nes di­vi­di­das.
Mien­tras el ofi­cia­lis­mo ase­gu­ró que el au­men­to del 21,8% cien­to fue acor­da­do por to­dos los blo­ques el año pa­sa­do pe­ro re­cién se hi­zo efec­ti­vo en ene­ro, al­gu­nos di­pu­ta­dos opo­si­to­res bus­ca­ron des­pe­gar­se del asun­to y di­je­ron que no fue­ron con­sul­ta­dos.
La po­lé­mi­ca se sus­ci­tó por­que la su­ba de ca­si 22% -que ele­va el suel­do bru­to de un le­gis­la­dor a 46.382 pe­sos- es­tá por en­ci­ma del te­cho del 20% que la Ca­sa Ro­sa­da su­gi­rió pa­ra las pa­ri­ta­rias de es­te año.
Según Bou­dou, «es­ta su­ba es la de ju­nio del año pa­sa­do pe­ro en con­sen­so con to­das las fuer­zas po­lí­ti­cas se re­sol­vió pos­po­ner­lo has­ta ene­ro», de­bi­do a que ya se ha­bía da­do una reor­ga­ni­za­ción sa­la­rial en 2012.
En efec­to, en di­ciem­bre de 2011 una re­so­lu­ción fir­ma­da por Bou­dou y Do­mín­guez ha­bía dis­pues­to un au­men­to de ca­si el 100% en las die­tas, al fijar que el in­gre­so de un di­pu­ta­do o un se­na­dor de­bía ser un 20% su­pe­rior al de un di­rec­tor de má­xi­ma ca­te­go­ría del Con­gre­so.

Casi $ 33 mil en mano
Por su par­te, Do­mín­guez tam­bién de­fen­dió el au­men­to: «Lo con­cre­to es que un le­gis­la­dor co­bra cer­ca a los 32 o 33 mil pe­sos en ma­no por­que nos apli­ca de lle­no el im­pues­to a las ga­nan­cias».
Afir­mó que «es­te es un te­ma que se re­sol­vió el año pa­sa­do, que fue pú­bli­co y que fue no­ti­fi­ca­do. Es­tos te­mas son sus­cep­ti­bles de ser muy an­ti­pá­ti­cos. Quie­ro de­jar muy acla­ra­do que el con­jun­to de los pre­si­den­tes de to­dos los blo­ques pidió (en 2012) que se sus­pen­die­ra el au­men­to de to­das las die­tas. Y eso es lo que se hi­zo. Que­dó co­mo una nor­ma pa­ra los tiem­pos por ve­nir», sos­tu­vo.
En la opo­si­ción, en cam­bio, se ex­hi­bie­ron di­fe­ren­cias a la ho­ra de ha­blar so­bre el in­cre­men­to, y mien­tras Lau­ra Alon­so (PRO), Fran­cis­co de Nar­váez (Fren­te Pe­ro­nis­ta) y Vic­to­ria Don­da (FAP) cues­tio­na­ron la me­di­da, Mar­ga­ri­ta Stol­bi­zer (FAP) y Gus­ta­vo Fe­rra­ri (Fren­te Pe­ro­nis­ta) la de­fen­die­ron. «A no­so­tros no se nos in­for­ma. No­so­tros nos en­te­ra­mos de es­tas co­sas por los me­dios y es un pro­ble­ma gra­ve en el Con­gre­so que mu­chas ve­ces es­tén to­man­do es­tas de­ci­sio­nes y no es­te­mos en­te­ra­dos los pro­pios be­ne­fi­cia­rios o afec­ta­dos», se­ña­ló Alon­so.
Con­si­de­ró que Do­mín­guez «po­dría ha­ber­se to­ma­do un po­co más de tiem­po pa­ra dis­cu­tir y ver qué su­ce­de con el res­to de los gre­mios en la Ar­gen­ti­na», a con­tra­ma­no del ar­gu­men­to que se­ña­la que la suba se ce­rró en 2012.

Los empleados del Congreso

Por su par­te, Don­da ase­gu­ró que no sa­be cuán­to co­bra un di­pu­ta­do por­que do­na «una par­te del suel­do» y cues­tio­nó que las die­tas es­tén ata­das a los acuer­dos pa­ri­ta­rios de los tra­ba­ja­do­res del Con­gre­so por­que los le­gis­la­do­res «par­ten de un pi­so muy al­to».
En tan­to, De Nar­váez eva­luó que «es­te au­men­to no es con­ve­nien­te ni opor­tu­no en es­te con­tex­to de pu­ja sa­la­rial» y ca­li­fi­có co­mo «de­sa­for­tu­na­da la de­ci­sión que han to­ma­do Ama­do Bou­dou y Ju­lián Do­mín­guez».
«Las co­sas hay que ha­cer­las en un de­ter­mi­na­do mo­men­to. A co­mien­zos de fe­bre­ro no es el mo­men­to por­que hay mu­chas pa­ri­ta­rias en cur­so», agre­gó. Pero Stol­bi­zer ase­gu­ró que el in­cre­men­to de la die­ta es la ac­tua­li­za­ción co­rres­pon­dien­te «al año pa­sa­do» y que se acor­dó con to­dos los blo­ques y las au­to­ri­da­des de am­bas Cá­ma­ras.
Se­gún de­ta­lló, los le­gis­la­do­res re­ci­ben au­men­tos de acuer­do a los por­cen­ta­jes que re­ci­ben los em­plea­dos. «Co­mo no­so­tros ha­bía­mos te­ni­do el año an­te­rior un in­cre­men­to de nues­tras die­tas gran­de, de­ci­di­mos re­nun­ciar a esa ac­tua­li­za­ción. Aho­ra, a fin de año, lo que se hi­zo fue apli­car ese 20 que se les ha­bía da­do el año an­te­rior a los em­plea­dos», se­ña­ló.
Y Fe­rra­ri jus­ti­fi­có la suba en la «res­pon­sa­bi­li­dad so­cial» y dijo que «es un au­men­to a mar­zo del año pa­sa­do, aun­que se dis­pu­so por de­ci­sión de los pre­si­den­tes de am­bas cá­ma­ras y que «no es­tá vo­ta­do por to­dos los di­pu­ta­dos».

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