En abril desocuparon las antiguas instalaciones ante la promesa de la inminente demolición y construcción de un moderno inmueble. Pero la obra se demora y los alumnos y docentes trabajan en reducidos espacio

Docentes y alumnos del Ipem Nº 255 de nuestra ciudad soportan por estos días las incomodidades de tener que dictar clases en las aulas móviles, debido a que debieron desalojar parte del edificio que ocupaban  ante la promesa del inmediato inicio de nuevas obras.

A comienzos de abril, la dirección del colegio recibió la notificación que por esos días llegaría a La Carlota la empresa ganadora de la licitación para la obra del nuevo edificio, pidiendo además que se desalojaran las aulas y otras dependencias que iban a ser demolidas. 

Transcurrieron ya varios meses sin tener novedad, y la comunidad educativa se encuentra hoy ante la incertidumbre de no saber hasta cuándo deberán dictar clases en las cuatro aulas móviles y en los talleres donde se improvisaron oficinas. En estos lugares se colocaron divisorios para dirección, secretaría y sala de profesores.

Mientras tanto, el edificio que antes ocupaban ahora se observa totalmente vacío, sin ningún avance de obra, y sólo están habilitados los sectores de cocina, comedor y dormitorio.

Este colegio tiene más de 400 alumnos, algunos provenientes de localidades vecinas que además permanecen en el albergue escolar durante toda la semana. En algunos sectores, el dictado de una clase se confunde con la charla o la tarea diaria que realiza el personal administrativo, ya que ambas áreas están separadas por delgados divisorios.

Ante la consulta de este medio por las demoras en el inicio de los trabajos, desde la institución se respondió que sería por un “trámite burocrático que impide el inicio de las tareas”.

“Cada semana viene alguien de Infraestructura y nos dice que ya empiezan, pero llevamos varios meses trabajando incómodos tanto docentes como chicos. Lo que nos preocupa es que estamos a mitad de año y aún no se iniciaron las obras, cuando en abril nos dijeron que era inminente”, se quejaron desde el colegio.

Desde hace unos días, ante la incertidumbre de lo que ocurrirá, algunos docentes están organizando asambleas para analizar qué medidas adoptar.

«No es posible que trabajemos incómodos. Las aulas, la dirección, secretaría, todo está cerrado. No sé para qué nos hicieron salir del edificio si no hicieron nada”, se lamentó un docente.

Sólo en proyecto

De acuerdo con el proyecto que dio a conocer la Provincia, las viejas instalaciones del Ipem Nº 255 van a ser reemplazadas por otro amplio edificio de dos plantas, totalmente equipado con tecnología de primera.

Además, se prevé la adecuación de los talleres donde los chicos hacen prácticas y en los que próximamente se habilitará una fábrica de mobliliario escolar, proyecto que apunta a proveer a la misma Provincia de equipamiento para otros establecimientos.
Ante la demora de la concreción del nuevo edificio, se teme que se vea demorada la puesta en marcha de distintos proyectos educativos.

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