Ricardo Alfonsín, precandidato a la presidencia de la república por la UCR, de paso por la ciudad de La Carlota, se reunió con más de dos centenares de personas entre simpatizantes y curiosos que se acercaron a un local céntrico de la ciudad desde las 18 horas, horario previsto del arribo de la comitiva que integraban, junto a Ricardo Alfonsín, los dirigentes Mario Negri, Chiche Grosso, Chicharra Abella y Elsa Scodelari, entre otros. A las 18,50 fue recibido por el comité de circuito local encabezado por el presidente del mismo, Patricio Kilmurray

Allí, Alfonsín, comenzó su discurso diciendo “Lo mejor que le podría pasar a la República es que gobierne el Frente en el que estamos trabajando junto al socialismo y otras agrupaciones políticas pero, para ello, debemos resolver el tema interno”.

“Les aseguro que de ninguna manera el proceso electoral interno puede vulnerar la unidad del partido. Personalmente, jamás, haría nada que pudiera poner en riesgo las chances electorales de la UCR”, dijo el actual senador nacional al tiempo que arrancaban los primeros aplausos.

Alfonsín continuó: “Ojalá pudiera recorrer casa por casa del partido para contarles lo que pasa en la UCR… porque no es justo que se enteren por los medios ya que, en muchos de los casos, éstos no transmiten la verdad de lo que ocurre”. “Cuando en el ’83 acompañaba a mi padre teníamos que agudizar la sensibilidad para entender lo que quería la sociedad, advertíamos que la mayoría pensaba que, en aquella elección, debía triunfar la UCR. En el seno del mismo partido existían muchas dudas de lograr el triunfo y decían que en las provincias nos podía ir bien pero, luego, las elecciones del gran Bs. As. dan vuelta cualquier resultado. Sin embargo, se equivocaran sobre el gran Bs As., repetía Raúl, porque muchos peronistas, sin dejar de serlo, nos van a votar… Aquello que advertíamos se ajustaba a la realidad  y hoy pasa algo parecido más allá de lo que dicen las encuestas, que en nuestro país se han pervertido y pasan a ser el más importante instrumento para las campañas políticas que utiliza el oficialismo para crear una sensación de triunfalismo”.

Luego prosiguió diciendo: “La sociedad quiere un cambio, no es que tenga una visión mala del gobierno, pero sí quiere un cambio. Si hoy le preguntamos al hombre y la mujer común y le preguntáramos ‘¿ustedes quieren que gane el Frente para la Victoria en las próximas elecciones?’, nos responderían: ‘No, queremos cambiar’. Si a continuación les preguntamos ‘¿saben a quién van a votar?’ nos responderían: No, todavía no sabemos. Y si a continuación le preguntáramos ‘¿y por qué todavía no saben?’… porque desde la oposición todavía no se ha hecho lo que es necesario hacer para que sepamos”. “Si lográramos hacer las cosas de manera tal que ese sentimiento de cambio se sienta acompañado, dando la certeza de cambiar para mejor, estaríamos en el rumbo correcto”. “La sociedad quiere saber cuáles serán las personas, cuáles son las prioridades, qué grado de coincidencias o de consenso existen entre los partidos que están trabajando juntos, cuáles serán las políticas de estado” (allí hizo mención a la cuestión energética como una de las prioridades).

“Estas cosas no se hacen en 45 días”, dijo el candidato y prosiguió “les cuento esto porque hace poco apareció una propuesta de Julio (por Cobos) de suspender las elecciones hasta julio y la respuesta que se me atribuyó fue que yo aceptaba si el candidato era yo. Pero lo que yo dije es que si estábamos de acuerdo hoy, no habría problemas, pero que no teníamos derecho a dar ventajas trasladando la lucha interna, sin consenso, hasta el mes de julio”.

Por último, relacionado a las internas, instó a los concurrentes a participar de las elecciones del 30 de abril para votar al candidato que prefieran, pero que lo hagan para demostrar que la población quiere el cambio. Alfonsín dijo que hasta el último minuto será partidario del consenso pero, eso, siempre que se dé antes del 30 de abril.­­ Y finalizó diciendo: “las encuestas de hace 15 días atribuyen a Cristina el 30,20 %, a mí el 20,80 % y a  Macri el 16 %”.

Ricardo Alfonsín cuestionó que el sostenido crecimiento no redundó en beneficios para la sociedad argentina y fue desmenuzando la problemática de la pobreza, el trabajo en negro, la salud pública y la educación, para poner especial énfasis en el transporte, destacando al ferrocarril y las rutas como una de las preocupaciones de las que todo dirigentes deben ocuparse para dar respuesta inmediata.

Más adelante Alfonsín expresó: “no es serio un gobierno que no respeta a las instituciones y, por eso, la sociedad reclama un cambio, quiere seguridad y volver a confiar para volver a creer en sus instituciones. Nadie es dueño de la verdad, ella se asienta en los humildes”.

El precandidato finalizó su alocución de más de una hora diciendo: “Si soy presidente, y lo voy a ser, se acaba el despilfarro en la Argentina y no voy a discriminar a ningún gobierno por su color político. En 1983 no hubiéramos ganado las elecciones si un peronista no hubiera votado a un Alfonsín y yo les digo que, este año, muchos peronistas van a votar a otro Alfonsín”.

2 Comments

  • radical dice:

    para que nos gobierne gente humilde y sensilla como alfonsin vasta de sobervios y ladrones

  • oscar dice:

    en el `83 lo votè a Alfonsìn, tuvo buenas ideas, pero no tuvo apoyo, se fuè antes, De La Rùa tambièn se fuè antes, Menem hizo lo que quiso, no veo polìticos buenos que se hayan iniciado de abajo desde la pobreza, muchos de ellos luchan por altos ideales y la vida està llena de hèroes.-

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