A partir de una denuncia de una protectora de animales de Laboulaye, el Ministerio Público Fiscal dispuso un procedimiento en un campo ubicado unos 5 kilómetros al sur de esa ciudad, con el lamentable saldo de seis caballos muertos, cinco caídos agonizando y otros 23 en mal estado.

El procedimiento fue realizado en conjunto por efectivos de la Departamental Roque Sáenz Peña, la Dirección Patrulla Policial Sur y personal del Senasa.

Previamente, agentes de la Patrulla Rural Sur habían constatado en la noche del viernes desde la calle la muerte por desnutrición de dos equinos y entregaron las actuaciones en la Fiscalía de Laboulaye.

En el allanamiento realizado ayer se constató el deplorable estado del establecimiento rural y que no poseían bebederos.

Desde la repartición policial se indicó que el propietario de los caballos, de unos 70 años, es reincidente en la Ley Sarmiento de maltrato o crueldad animal.

En el lugar, los policías y el personal del Servicio de Sanidad Animal procedieron al secuestro de 23 equinos vivos desnutridos, cinco agonizando y otros seis muertos.

El 26 de septiembre del año pasado se había llevado adelante un procedimiento de similares características.

En la oportunidad, habían constatado la presencia de cuatro caballos muertos y 30 animales en estado deplorable. Fue en el mismo campo.

Una fuente precisó que los animales secuestrados son usados para juegos de riendas, jineteadas y una vez que ya no sirven “no les brindan ninguna atención y los mandan a frigorífico”.

La Ley Sarmiento establece penas que van de los 15 días a un año de prisión.

La investigación de la denuncia de la protectora de animales está en manos de la Fiscalía de Instrucción de Laboulaye, a cargo de la doctora Georgina Osella.

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