Reflexión del argentino más próximo al Papa Francisco

“Tristeza profunda. Me hablan de salud pública. Pero en Argentina hay alrededor de 240 muertes maternas por año. De esas más del 80% no son por aborto. Más de 200 mujeres mueren porque llevan su embarazo desnutridas o enfermas. Nadie se ocupó de ellas en estos días y se votó un proyecto de ley que habilita aborto gratuito también para las ricas. Tampoco se definió un sistema de acompañamiento para embarazos no deseados, de facilidades para la adopción y de tantas otras posibilidades que resolverían este problema sin la muerte de los pequeños. Pero aquí, como se dice en el interior, se agarró el chancho por la cola, se acudió a una receta fácil que lleva medio siglo en la legislación mundial, y se perdió la oportunidad de pensar una legislación integral con un poquito de creatividad.

El gobierno habilitó este debate sin haber habilitado las soluciones reales a esos problemas de las mujeres. Y el peronismo se agarró de la ola mediática y le dio los votos para aprobarlo. Pichetto, no es una cuestión de dogmas, es sencillamente humanismo. Yo defendería al niño en gestación aunque fuera ateo.

Si con esta misma mirada tan poco amplia y creativa se tratan las cuestiones económicas y sociales, qué pocas perspectivas tiene nuestra pobre Argentina. Cansa ya tanta politiquería barata. Menos mal que Dios me llama a evangelizar en La Plata para ayudar a la gente a apuntar más alto. “¡A tus tiendas Israel!”

En otros momentos muchos daban la vida por la defensa de los pobres, por un mundo más justo, por la paz y la justicia. Ahora parece que habilitando el aborto estamos salvando el planeta. ¡Qué sueños cortos Dios mío!

Esperemos que nuestros senadores hagan la diferencia. Y no permitan que los traten despectivamente de conservadores cuando representan a ese interior profundo que ama a los pequeños. Porque no es conservador defender también la vida humana diminuta e indefensa . No es conservador defender los derechos humanos hasta tal punto, hasta tal punto, que no se los neguemos a los más frágiles e inocentes de los humanos”.

Mons. Víctor Manuel Fernández.  Publicado en su perfil de Facebook

Dejar un Comentario